miércoles, 9 de agosto de 2017

ROMPEALBARDAS ENCUENTRO DE FAMILIAS FRANCISCANAS

ROMPEALBARDAS
UN ENCUENTRO MÁS, Y....VAN

Los Encuentros, que se realizan durante un fin de semana largo del mes de julio, en Rompealbardas, una casa rural franciscana en la provincia de Murcia, surgieron de la inquietud de algunos jóvenes que, tras haber participado durante años en nuestras actividades de pastoral juvenil, y una vez casados y con familia propia, no encontraban una plataforma adecuada para seguir profundizando en la experiencia franciscana desde sus nuevas claves existenciales.

Cuatro días bien intensos, con momentos de oración, de formación, de trabajo compartido y de sano esparcimiento, pensado para toda la familia y protagonizado por las propias familias, felices por compartir, con unos cuantos frailes y alguna clarisa, ese bello color marrón eclesial que san Francisco y santa Clara nos regalaron.

CRÓNICA 2017 
Desde hace doce años, siempre por estas fechas y en  la finca murciana de Rompealbardas, se viene celebrando un encuentro de familias en el que a través del carisma franciscano, se pretende descubrir lo importante y capaz que es la “pequeña Iglesia domestica” a la hora de transmitir esos valores que encierra la Buena Noticia de Nuestro Señor Jesucristo.
A lo largo de cuatro días, mediante un programa tan intenso y variado como atractivo, se vivieron experiencias de encuentro con Dios a través de ese algo, tan sencillo  (y complicado a la vez) como es  el convivir y el compartir. De
todas esas experiencias, hay que destacar una que para muchos resultó novedosa, pero a la vez impactante ya que permitió conocer en vivo y en directo, el modo de vivir al estilo del Pobre de Asís  desde cinco maneras. Para ello, el viernes 14 de Julio nos trasladamos desde Rompealbardas hasta la también murciana Algezares, siendo allí recibidos por un grupo de hermanas Clarisas, por otro de Franciscanas Concepcionistas, y también por una hermana franciscana de la Purísima. Nos dividimos en grupos y comenzamos la visita en el monasterio  de San Antonio unos cuantos, mientras que otros la iniciaron en el vecino de Santa Verónica. Así, en el primero ya pudimos descubrir que monasterio es una palabra que en su significado entraña algo más que persona aislada, ya que la
alegría que solo Dios es capaz de otorgar,  se hacía presente en unas monjas concepcionistas que tuvieron el generoso detalle de enseñarnos a hacer de la harina, del agua y de otros ingredientes, unas exquisitas pastas y magdalenas en cuyo dulzor interviene algo más que el azúcar. En este monasterio, dentro de la capilla , experimentamos también un rato de oración en silencio que, a aquellos que no conocían esta forma de hablar con Dios,  no les dejó nada indiferentes.

Tras saber un poco de la vida de estas hermanas franciscanas concepcionistas, y sintiéndonos Iglesia con ellas (desde la oración que ellas practican por nosotros, y nosotros por ellas), nos trasladamos al vecino monasterio de Santa
Verónica, donde las hijas de Santa Clara nos enseñaron el arte de la encuadernación; un trabajo manual en el que el ordenar y colocar las hojas de un libro, nos recuerda que todos somos encuadernadores de las «hojas» de nuestra propia vida.

La visita no podía concluir sin que conociésemos otras dos formas de vida franciscana. Así, fray Francisco Gaspar, de la OFM y compañero nuestro en el encuentro de familias, nos habló de su experiencia de muchos años como franciscano; así como de la visión que el Santo de Asís tenía acerca de ese nutrido grupo de miembros de la Iglesia que son los laicos. De este modo, vino a abrirnos la puerta de esa habitación que el fundador quiso
preparar, para ser habitada por todos esos que vivimos inmersos dentro de las realidades cotidianas. La Orden Franciscana Seglar, desconocida por muchos (tal vez porque sabe hacer grandes cosas con su mano derecha sin que la izquierda se entere), nos fue explicada por dos hermanos miembros de ella que, al igual que fray Francisco Gaspar, nos acompañaron durante todo el encuentro. Estos dos hermanos son Tino López y Francisco Martínez; el primero, consejero de acción social de la OFS y el segundo ministro de la citada Orden
Seglar en Cehegín (Murcia). Ambos nos descubrieron que la OFS es una fraternidad de mujeres y hombres laicos, sin que influya el estado civil en el que estos se encuentren, los cuales, viviendo cada uno en su casa dejan vivir a Dios en la de todos y, para que esto sea así, se reúnen en la oración periódicamente y trabajan a su vez desde lo que se conoce como acción social; hechos estos propios de las propuestas de vida que se nos ofrecen
desde el Evangelio; propios también del ideal franciscano, y propios de la Iglesia que, desde el Concilio Vaticano II nos exhorta a ellos. Los mencionados hermanos Tino y Francisco, nos hablaron de uno de los proyectos en los que se encuentra embarcada la OFS, y que consiste en la fabricación de vendas reutilizables para enfermos de lepra. Estos, que todavía persisten en diversos lugares desfavorecidos del planeta, son marginados e incluso asesinados por ser «culturalmente» considerados como malditos. Las vendas, por muy raro que pueda parecer, son un seguro de vida ya que aparte de ocultar sus llagar a los

ojos de la gente, protegen estas de otras infecciones. Tino nos habló de la buena acogida que ha tenido este proyecto tan artesanal como eficaz, ya que es mucha la gente que se ha comprometido involucrándose en èl desde sus propios hogares, tejiendo vendas con hilo de algodón a base del tradicional punto de agujas. En la actualidad, ya se han hecho algunos envíos uno de los cuales con 500 vendas, partirá desde Córdoba hacia Mali y Gabón.  Del mismo modo, otras 450 se encuentran listas para ser enviadas a Bolivia, aprovechando el viaje que hasta ese país va a realizar un hermano de la OFS, con el fin de vivir una experiencia misionera.


La jornada de ese Viernes 14 de Julio, tan intensamente franciscano, concluyó con una oración en la que participamos las familias del encuentro, las hermanas Clarisas, las franciscanas concepcionistas, la hermana franciscana de la Purísima, los dos hermanos de la OFS, Fray Francisco Gaspar y otro fraile menor, cuyo nombre no voy a mencionar, pero si que tengo que decir que gracias a su generoso trabajo e iniciativa, fue posible esta jornada en la que lo humano, lo eclesial y lo franciscano se mostraron como una trinidad en la que una misma realidad (la fraternidad) se expresó de igual modo dentro de esas tres maneras
diferentes. Así, todos oramos desde la alegría que envolvía una esperanza libre de euforias, y que nos demostraba que la frase de Francisco de Asís no es una utopía, sino una realidad: el Señor me dio hermanos”.
Rompealbardas. Encuentro 2017.

Desde promovocacional gracias y bendiciones por hacernos llegar ésta crónica.

El 26 de diciembre, a las 18 horas, se estrenó en Albacete el videoJuntos... Siempre”, realizado en nuestro convento de Jumilla e interpretado por algunos hermanos de la comunidad y las familias que participan en los Encuentros de Familias Franciscanas. El director, Luis Huete Carcelén, de 19 años, participante en los Encuentros desde los ocho años, relata en lenguaje visual la apuesta por la fe, por la familia cristiana y por el franciscanismo que está a la base de dicha actividad.

Encuentro de Familias Franciscanas. Concento de Santa Ana. Jumilla.
VIDEO
PAZ Y BIEN

viernes, 28 de julio de 2017

LA LECTIO DIVINA EN FRATERNIDAD


La Lectio Divina es un ejercicio de escucha de la Palabra de Dios, de un modo ordenado y orante, método sencillo.. Esta ficha está enfocada a la Lectio comunitaria.


Pistas de la pedagogía de la “Lectio Divina” en comunidad

·         Dos actitudes básicas favorecen la oración con la Palabra de Dios: una actitud pasiva, receptiva y hacernos conscientes de que es Dios mismo quien nos habla (entra en diálogo con nosotros).
·         Ayuda a crear en nosotros silencio, un deseo y voluntad de relajación, de hacer callar, en la medida de lo posible, los afanes, las preocupaciones inmediatas, la tensión emocional que nos domina y que haremos bien aprender a controlar.
·         Es Otro, distinto de nosotros el que se cuela en nuestras vidas. Un “cuerpo extraño” lo llaman algunos. La llegada de otro a nuestras vidas siempre nos descoloca. Hacerle sitios es apostar, arriesgar en la relación.


Realización práctica:

1.      Comenzar haciendo silencio, motivando la importancia de estar juntos como fraternidad en la presencia del Señor que nos reúne y nos regala su Palabra.
2.      Pedir, después, con un canto, con un himno, con un canon, el don y la gracia del Espíritu Santo, verdadero guía y comunicador de la Palabra.
3.      Hacer una lectura reposada del texto bíblico. Dejar un espacio de silencio.
4.      Un miembro de la fraternidad lee en voz alta las notas exegético-espirituales del texto.
5.      Se vuelve a leer el texto antes de la meditación personal.
6.      Meditación personal en silencio, puede hacerse en la capilla o cada uno en un lugar de recogimiento personal (la propia habitación…).
7.      Compartir con los otros la meditación personal a modo de comunicación de vida, no sirve repetir ideas o hacer homilías, hemos de partir de nosotros mismos y nuestras resonancias existenciales, de fe. Entregar a los otros mi propio camino con sus torpezas, sus ambigüedades y sus ganas.
8.      Cuando ya se ha compartido, cada uno puede hacer oraciones que nazcan como fruto de la lectio y la meditación, puede repetirse, a modo de oración, alguno de los versículos del texto o hacer una oración de petición, de alabanza, de acción de gracias o de petición de perdón.
9.      Cada uno recoge un pequeño compromiso, en silencio, para el camino del día a día, fruto del encuentro con la Palabra.
10.  Se concluye con la oración de Padre nuestro, luego la que viene propuesta en el texto u otra.

    Estas pistas os pueden como propuesta de oración, que ha sido tan rica tradición en la Iglesia y recuperada con fuerza después del Concilio Vaticano II en muchos ámbitos de la pastoral de la comunidad cristiana: jóvenes, grupos de oración adultos, comunidades religiosas…      
      

sábado, 1 de julio de 2017

LLEGÓ EL FIN...DE CURSO. CEHEGÍN 2017.

FIN DE CURSO 
OFS ZONA CARTAGINENSE

Pues llegó el fin de curso, estructuramos nuestra vida por cursos, es decir, de octubre a junio, dejando el paréntesis del verano, del estío, de ese calor tórrido que te apelmaza y te deja sin ánimo de emprender nada. Cómo sudamos ante cualquier actividad en estas fechas.
 
Domingo 4 de junio. Pentecostés.
El Director del Coro de Cámara de Albacete (actualmente en stand by, en parada técnica), Juan Fernando Cebrian, se quejaba que éste país llegando el verano se paraliza. Pero visto de fuera es lógico esta parada, este paréntesis, esta disruptura. Disruptura es cortar un cable y aproximarlo lo suficiente para que salte la chispa con más fuerza.
Eso hacemos de un curso a otro, la disruptura que nos hace comenzar el nuevo curso con más fuerza, con más ganas, con ilusión.

Éste año el fin de curso fue en Cehegín, en el convento de los frailes franciscanos y con la total entrega de la fraternidad de la Ofs de Cehegín; con todo el trabajo que supone la organización de un fin de curso y, además, con el traslado a la vecina Caravaca para ganarse el jubileo pues éste año es año santo.

No es la primera vez que hacemos coincidir el fin de curso en Cehegín para aprovechar el año santo, el jubileo, de Caravaca de la Cruz, ni será la última sí cada siete años es –será- año jubilar.

Barroco murciano. Convento de San Esteban.
Pero lo importante no es el sitio, ni el cómo ni el dónde, aunque influya; lo importante es estar en fraternidad, estar con los hermanos. Abrazar a los hermanos, contarnos cosas, convivir y hacer fraternidad, lo demás será adyacente aunque importante.

No importa quién nos dé la formación, no importa quién sea el asistente, no importa el sitio, no importan los temas; todos ellos, los responsables de todo esto son fenomenales. Pero dímelo tú ¿qué es importante en lo franciscano? Somos nosotros cuando nos juntamos, estar juntos, hacer fraternidad.

Si encuentras a tu hermano y necesita de ti, ponte a su lado. Sin pedir garantía alguna. Sin ofrecer más que aquello que del Señor has recibido.

Sí el franciscano está cerca de los demás, cuando los hermanos se juntan “saltan chispas” de fortaleza, de amor, de verdadera y santa alegría.
En la forma de vida fraterna, cada hermano es evangelizado por su hermano y, de la misma fraternidad, recibe la misión de evangelizar. En la fraternidad se vive, se anuncia y se recibe el mandato de llevar el Evangelio a todas las criaturas. Es el ámbito donde se vive la fe recibida.
No somos un conjunto de personas que hacemos actividades comunes, sino una manera de vivir la fe en Jesucristo. No somos un grupo cerrado, sino una comunidad abierta que acoge, educa y envía. La fraternidad no vive para sí misma, sino en permanente vocación misionera. La fraternidad es el lugar privilegiado para el encuentro con Dios, la verdadera fraternidad rompe cualquier atadura de egoísmo y ayuda al hermano a vivir esa libertad del Espíritu que hace de la humanidad entera el objeto de su amor y de su interes misionero.

Cómo herederos de Francisco y en palabras de Juan Pablo II, tenemos que reproducir con valor y audacia, la creatividad y la santidad del fundador como respuesta a los signos de los tiempos que surgen en el mundo de hoy; sin limitarse a leer los signos sino a pensar y llevar a cabo nuevos proyectos de evangelización que correspondan a las situaciones actuales.

Francisco es siempre actual, Francisco es intemporal, se acerca al hombre y le ofrece el Evangelio vivo. Es la experiencia de su vida llena de Dios. No un conocimiento meramente histórico, sino existencial.

Fin de curso, fin de reuniones. Pero no fin de actividad.

El leño de la Cruz que se conserva en Caravaca es un símbolo cristiano que representa el contenido del mensaje y acción de Cristo.

Se trata de una cruz oriental, procedente de Jerusalén, de una reliquia medieval y patriarcal, custodiada en esta ciudad, primeramente por la Orden del Temple y posteriormente por la de Santiago, y de una narración milagrosa de su presencia en el enclave caravaqueño. Es por esto que se recitaba popularmente por los limosneros desde el siglo XIII el milagro de la Aparición de la Cruz durante la Misa del sacerdote Chirinos, y así se escribe en la primera narración escrita y en las posteriores obras sobre la ciudad: como el misterioso Aparecimiento, destacándose su fuerza protectora y abarcadora. Su fama de portentosa y milagrosa, y de ser un símbolo especial atrae a numerosos visitantes.

Fin de curso 2016-2017 Cehegín. Murcia. OFS Zona Cartaginense.

RENOVANDONOS PARA EL PRÓXIMO CURSO

PAZ  Y  BIEN















viernes, 30 de junio de 2017

DÍA MUNDIAL SIN DROGAS. LA BUENAGENTE, CON EL BUENAGENTE.

LA BUENAGENTE CON EL BUENAGENTE

La fraternidad de la Ofs de Guadix en su tercer año de
colaboración.


El 26 de junio la fraternidad de Guadix colaboro con varias instituciones con un taller para niños –y no tan niños- de colorear el cómic de corte franciscano El Buenagente en que los niños aprenden coloreando a Francisco de Asís.


Manuel López Gómez nos cuenta como asistió una gran cantidad de niños y como estos y sus padres conocían la vida de nuestro Seráfico Padre.

Manuel les contó anécdotas de san Francisco a los padres de los niños que asistieron al evento.

En la elaboración de El Buenagente intervienen diversos hermanos y hermanas (Clarisas, OFS, Frailes) y cuando lo enviamos es para darle la máxima difusión posible. 


En el enlace de El Buenagente podréis ver la página web de la Orden Franciscana Seglar de Granada "Fray Leopoldo de Alpandeire".
Niños coloreando El Buenagente. 

 El Buenagente está pensado para los niños, con un lenguaje cuidado y las historias adaptadas a su edad para su comprensión.















VIDEO   Francisco EL BUENAGENTE


PAZ Y BIEN

jueves, 29 de junio de 2017

Capítulo en Orihuela

Renovada la Junta que regirá la fraternidad en Orihuela.

Andrés Gandolfo de la Junta de Zona Cartaginense asistió en el Capítulo de la fraternidad de Orihuela.

  Enhorabuena y que tengan un trabajo explendido con los hermanos.

PROFESIÓN PERPETUA

Profesión perpetua de 10 hermanos el día 27 de mayo en la fraternidad de Orihuela.

José Manuel Saura nos envía fotos de la Profesión de hermanos en la fraternidad de Orihuela.



Rita María Espinosa Donate, María Pilar Ferrández Illescas, Manuel García López, Margarita Lucas Ruíz, Montse Martínez Seva, Francisca Moreno Gil, María Bernardina Ortuño Gracia, Rubén Ramón Almarcha, Antonio Ramón Molera, Ana María Rodríguez Lorente. 










La gracia de la Profesión

Cuando emites la profesión en la OFS, dices porque el Señor me de esta gracia, renuevo mis promesas bautismales y me consagro al servicio de su Reino” (Formula de Profesión)
La dedicación al servicio del Reino ocurre porque el Señor da la gracia de consagrarse a la causa del Reino.  La Profesión es gracia y don del Espíritu.   El Espíritu Santo es la fuente de la vocación de los franciscanos seglares.  (Cons.11), porque  ellos son impulsados por el Espíritu a alcanzar la perfección de la caridad en el propio estado seglar (Regla 2), también la Profesión ocurre por obra del mismo Espíritu.
La Profesión acto de Iglesia
La Profesión acontece por una acción de Dios.  Porque Dios actúa siempre a través de Cristo, cuya humanidad es un punto de encuentro entre Dios y los hombres, y hoy Cristo vive y opera a través de la Iglesia, esto es todo el Cuerpo de Cristo:  la cabeza y sus miembros.  Es significativo el lenguaje de las Constituciones (42,1), que definen la Profesión como un acto solemne eclesial, y el Ritual (Introducción, n.13), que declara por su naturaleza, es un acontecimiento público y eclesial.
3.  La Profesión y La Fraternidad
Vimos que, la Profesión, por su naturaleza, es un acto eclesial, una acción de Cristo y de la Iglesia.  Pregunto entonces, ¿Cómo se concibe visible y se manifiesta la acción en Cristo y de la Iglesia?
Por Iglesia, el Ritual entiende una asamblea litúrgica concreta, constituida por el pueblo y por la comunidad de hermanos, o sea, por la fraternidad local de la Orden Franciscana Seglar.  “La Profesión, por su naturaleza es un acto público y eclesial, y  se debe celebrar en la presencia de la fraternidad” (Ritual, Introducción, no.13).
La razón de tal disposición, se encuentra en la realidad de la fraternidad local:  Es un signo visible de la Iglesia, que es comunidad de fe y de amor  (cfr. Regra 22; Ritual II, 14).
La Profesión produce la “incorporación en la Orden Franciscana Seglar”, implica, por tanto, la inserción vital en la Familia franciscana, con todas las consecuencias derivadas de pertenecer a la misma familia espiritual.
4.  Los ministerios en la celebración de la profesión.
La acción de Iglesia-Fraternidad celebrante se especifica en una multiplicidad de ministerios, ejercitados, por las personas que, dentro de la Asamblea litúrgica son llamadas a ejecutar determinadas funciones.
4.1. Los candidatos.
La acción de Cristo y de la Iglesia se expresa en la persona de los candidatos, que proponen el acto de Profesión haciendo la promesa de vida evangélica.  Ustedes hacen la petición para Profesar.  Con efecto, ambos el Bautismo, y también la Confirmación constituyen un presupuesto fundamental para hacer la Profesión:  llamados a dar testimonio del Reino de Dios y a edificar con los hombres y mujeres de buena voluntad un mundo mas fraterno y cultivar espíritu de servicio, propio de los franciscanos seglares (Ritual 1, 14).
4.2 – El Ministro de La Fraternidad.
La Profesión es recibida por el Ministro de La Fraternidad local.
 (Const. 42, 3). 
La Iglesia, mediante el sacerdote y el Ministro, que representan la Fraternidad, acepta La Profesión (Ritual).
El Ministro recibe y el sacerdote preside el rito.
El Ministro de La Fraternidad ejercita un verdadero y propio ministerio litúrgico..
4.3 – El Sacerdote.
También el sacerdote, que preside la celebración es definido como testigo de la Iglesia y de la Orden (ritual).
Nuestras acciones litúrgicas sacramentales evidencian la realidad de la Iglesia Madre, que se preocupa por la suerte de sus hijos.
De aquí deriva y se justifica el interrogatorio a los padres y padrinos, en el Bautismo, a los confirmandos, a los ordenados, a los novios, etc.  Con efecto, surgen  y son justificadas, también los interrogatorios que se hacen a aquellos que pretenden hacer la Profesión en la Orden Franciscana Seglar.
La Profesión en la OFS requiere ser confirmada por la Iglesia, que la realiza el presbítero, y aquél, después que los candidatos leen la fórmula de Profesión, dice:  confirmo vuestras promesas en nombre de la Iglesia (Ritual 11, 18).
Consecuentemente, el presbítero es testigo que garantiza la idoneidad del candidato y lo ratifica en nombre de La Iglesia..
5. El don del Espíritu en la celebración de la Profesión. .
La función del sacerdote no es solamente esta, pero sobretodo, la función es santificar, que es propiamente una función litúrgica, a aquellos que son llamados a seguir a Cristo a ejemplo de San Francisco de Asís.
La santificación es obra del Padre, que pasa por la mediación del Ministro, cuando dice:  la Fraternidad acoge vuestra petición y se une a vuestra oración,  para que el Espíritu Santo confirme en vosotros la obra que El mismo comenzó.
Todo es don del Espíritu.
6. Profesión y Eucaristía.
A través del sacerdote la Iglesia se asocia a la promesa de la Profesión del sacrificio eucarístico.  Por esto es que el rito de la Profesión es celebrado durante la Misa.
En la acción de gracias al Padre (Eucaristía), por Cristo, hoy presentamos una nueva ofrenda de agradecimiento.  Llamados al seguimiento de Cristo, quien se ofrece a si mismo al padre, hostia viva por la vida del mundo, estamos constantemente convidados, de modo particular hoy, a unir a nuestra ofrenda la ofrenda de Cristo.
7. Bautismo y Profesión.
Las CCGG afirman, As CC.GG afirman (42,1):
«La Profesión es el solemne acto eclesial con el que el candidato, recordando la llamada recibida de Cristo, renueva las promesas bautismales y afirma públicamente el compromiso de vivir el Evangelio en el mundo siguiendo el ejemplo de Francisco y según la Regla de la OFS ».
7.1 Memoria del Bautismo
Se afirma de hecho, que la Profesión por su naturaleza, es la renovación de la consagración y de las promesas bautismales, y en el acto de emitirla, el candidato declara que pretende renovar las promesas bautismales.  Es como si deseara afirmar que a través de la Profesión se pretende traer a la memoria la consagración y las promesas del Bautismo.  Por tal razón, con absoluta certeza, la Profesión en la OFS es definida como “Memoria del Bautismo”..
No es un recuerdo, sino que se hace presente.  Diríamos también que es una actualización del Bautismo.


Profesión: Diálogo para una respuesta a la acción de Dios.  La celebración de la Profesión testimonia esto, porque es acción de Dios y evento salvífico:  es un momento en el cual la salvación asiste a los que profesan, habilitándolos a emitir una promesa de vida evangélica-franciscana, y produciendo en ellos efectos particulares de gracia, que les otorga atribuciones específicas en medio del pueblo de Dios. .  .  

Enhorabuena a todos.
Enhorabuena a la Fraternidad.
Enhorabuena a la Zona Cartaginense.

Que en nuestras oraciones tengamos presentes a todos los hermanos.

PAZ   Y   BIEN